La primera opción es paliar momentáneamente la aflicción mediante la ingesta de pastillas para el dolor de muelas: medicamentos con efecto analgésicos o antiinflamatorios.
Además, podemos recurrir a varios remedios caseros que pueden ayudar a minar el dolor de manera puntual:
- Aplicar frío en la parte exterior de la zona afectada, pero sin ejercer demasiada fuerza sobre la zona afectada.
- Enjuagues con agua tibia y sal
Aunque las medicinas pueden mitigar el dolor, recuerda que es recomendable ingerir estos fármacos bajo las prescripción de un médico u odontólogo.
¿Qué no debes hacer si tienes dolor de muelas?
Tal como comentamos más adelante, lo ideal es acudir a una clínica dental de confianza si el dolor de muela es muy intenso y persiste varios días.
Hasta que puedas acudir a tu especialista, te dejamos una serie de hábitos y prácticas que conviene evitar si experimentas esta aflicción.
- Evitar la ingesta de bebidas y comidas muy frías o calientes.
- Siguiendo con la alimentación, conviene que no mastiques con la parte de la boca que te duele comida excesivamente dura.
- Los alimentos con un alto contenido en azúcares pueden acentuar el dolor, por lo que recomendamos no comerlos.
- No tomes ninguna medicación antibiótica o antiinflamatoria si no te lo ha recetado un especialista.
- Recuerda que algunos de los remedios que ves en Internet resultan contraproducentes para acabar con el dolor de muelas.


